El driving range es el lugar donde se construye tu juego, pero también es un espacio compartido con el resto de jugadores. Entre una sesión cualquiera y un entrenamiento de calidad hay tres diferencias muy concretas: un buen patrón de chuletas, un objetivo claro en cada golpe y respeto por el espacio de los demás.
En Meaztegi Golf lo vemos cada día en la cancha de prácticas, con el monte verde de Bizkaia de fondo y jugadores en cada puesto. Por eso hemos reunido en un solo artículo las pautas que compartimos en nuestras redes. Guárdalo para tu próxima visita.
El driving range, donde se construye tu juego
Muchos jugadores llegan a la cancha, cogen un cubo de bolas y empiezan a pegar sin pensar demasiado. Es comprensible: apetece soltar el swing. Pero el driving range rinde mucho más cuando lo tratas como un sitio de trabajo, no como un desahogo.
Además, nunca entrenas solo. A tu derecha y a tu izquierda hay alguien preparando su ronda, puliendo el hierro 7 o probando un palo nuevo. Lo que haces en tu puesto afecta a la hierba que pisarán otros y a la concentración del jugador de al lado.
Cuidado del césped: chuletas en línea recta

Si practicas en zona de hierba natural, realiza tus golpes en línea recta, uno detrás de otro. Cada chuleta nueva queda pegada a la anterior y el daño se concentra en una franja estrecha en lugar de repartirse por todo el puesto.
Evita las chuletas dispersas. Cuando el césped tiene que recuperarse de una tira continua, regenera mucho más rápido y de forma uniforme. Cuando el driving range se llena de calvas sueltas, en cambio, la hierba tarda más en volver y el siguiente jugador se encuentra un terreno irregular.
Es la misma lógica que aplicamos en el recorrido cuando hablamos de reparar la chuleta en el fairway: el campo se cuida con gestos pequeños y repetidos.
Calidad antes que cantidad en cada bola

No pegues bolas de forma apresurada ni sin rumbo. Vaciar el cubo a toda velocidad da sensación de trabajo, pero apenas deja aprendizaje. Lo que se queda en tu swing es lo que haces con intención.
Apunta siempre a una bandera o a una referencia visual en cada tiro. Tener un objetivo te obliga a alinearte, a elegir trayectoria y a valorar el resultado, igual que harás después en el campo. Sin diana, cualquier golpe parece bueno.
Y mantén tu rutina pre-golpe habitual. Colócate detrás de la bola, visualiza, alinéate y ejecuta, como si estuvieras en el hoyo 1. Así el driving range simula situaciones reales de campo y lo que entrenas se traslada a la tarjeta.
Respeto en la cancha y en tu puesto

Mantente dentro del espacio de tu esterilla o puesto delimitado. Invadir el sitio del vecino, aunque sea con la bolsa o con el swing de prueba, es incómodo para él y puede ser peligroso para los dos.
Evita hablar por teléfono a volumen alto y respeta la concentración de los jugadores contiguos. El driving range no exige silencio absoluto, pero sí la misma cortesía que tendrías en el tee de salida mientras otro prepara su golpe.
Por último, la norma que no admite excepciones: jamás te adentres en la zona de caída de bolas. Ni a por una bola que se te ha escapado ni para coger algo del suelo. Mientras haya jugadores en los puestos, esa zona es solo para las bolas.
Un driving range mejor para todos los jugadores
Las tres ideas van juntas. Cuidar el césped, entrenar con objetivo y respetar a los demás no te resta tiempo de práctica; te lo devuelve en calidad. Un driving range bien tratado es un lugar mejor para aprender, para calentar y para disfrutar del golf.
Si quieres llevar lo que trabajas en la cancha al recorrido, échale un ojo antes a los hoyos de Meaztegi Golf. Saber qué te espera en cada salida te ayuda a elegir qué golpes entrenar en tu próxima sesión de driving range.
Preguntas frecuentes sobre el entrenamiento en la cancha de prácticas
¿Cuántas bolas conviene pegar en una sesión?
No hay una cifra mágica. Es preferible pegar menos bolas con objetivo y rutina que vaciar varios cubos sin pensar. Cuando notes que pierdes la concentración, para, respira o cambia de palo y de diana.
¿Qué hago si una bola se queda cerca de mi puesto, pero fuera de él?
Si está en la zona de caída, déjala donde está. Si queda justo delante de tu esterilla y no hay riesgo, puedes acercarla con el palo sin salir de tu espacio. Ante la duda, coge otra bola del cubo.
¿Puedo practicar con un compañero en el mismo puesto?
Sí, siempre que solo uno golpee cada vez y el otro se coloque detrás, a distancia segura del swing. Turnarse además ayuda a mantener la rutina entre bola y bola en lugar de pegar sin pausa.
¿La cancha sirve también para calentar antes de la ronda?
Claro. Un calentamiento corto, de palos cortos a largos y con alguna diana concreta, prepara el cuerpo y la cabeza. Guarda tu rutina pre-golpe también ahí, para que el primer tee no te pille en frío.
